Famosos que tienen fobia al sexo por los gérmenes

Las excentricidades de los famosos no son algo que nos pille de nuevas. El matrimonio Beckham, por ejemplo, ha llegado a contratar a una persona por 1.800 euros para que abriera por ellos sus regalos de Navidad. Julia Roberts ha llegado a amenazar con suspender el rodaje de una película si no se adaptan las cañerías del set para que siempre pueda ducharse con agua mineral. Shania Twain pide que su escenario sea barrido por perros entrenados en detectar explosivos antes de actuar.

Pero hoy vamos a hablar de otro asunto: los famosos que prefieren no tener sexo por miedo a los gérmenes. Ni con sus parejas, ni con escorts en Barcelona.

Recientemente, el tema ha vuelto a ser noticia a raíz de que Jennifer Lawrence, actriz protagonista en Los Juegos del Hambre, ha explicado que su vida sexual se encuentra en un momento de parón a causa de que tiene fobia a los gérmenes. Además, asegura que sólo ha mantenido relaciones con novios formales, a los cuales siempre les ha pedido previamente que se realicen un examen para demostrar que no tienen enfermedades de transmisión sexual. Asegura que esta fobia, conocida por el nombre de misofobia, la lleva, incluso, a no dar la mano a la gente por este motivo.

Pero no es la única. Charlie Hunman, conocido por representar el papel de Jax en la serie Sons of Liberty, también ha hecho declaraciones recientes en las que aseguraba que evita en la medida de lo posible las

Iniciación a mi tantra sexual

De fiesta existen muchos personajes bastante peculiares, desde los típico pagafantas a lo malotes de barrio, pasando por los pijitos rematados. No obstante, por lo que fauna femenina se trata encontramos tres tipos: Las facilonas, las asexuales y las espirituales.

Hace 1 mes conocí a Juliette, una de tipo espiritual. La primera noche en la disco, bailamos, muy pegados y hubo algún que otro beso, pero nada más, tan solo nuestros teléfonos.

Estuvimos en contacto durante una semana, hasta que nos volvimos a encontrar en el mismo lugar que la semana anterior. Ahí ya tuvimos un poco más de roce. Nos besamos apasionadamente durante toda la noche y nos escabullimos al aseo de mujeres para tener un affaire un poco más íntimo e intenso. Echamos uno y luego me pude correr en su boca mientras gozaba al máximo.

Después de esta noche lujuriosa, quedamos un par de días para tomar un café y un poco más hasta que ella me contó si me gustaba el sexo tántrico. Le respondí que nunca lo había practicado.

Juliette decidida, me agarró de la mano y nos condujimos a su casa, de estilo étnico. Allí me hizo desnudarme y  a explicarme un poco de que se trataba el tantra, los masajes y el sexo.

Me ordenó que me tumbara bocarriba y que me dejara llevar. Que tocara lo que quisiera y disfrutara. Mientras yo me relajaba, ella ponía música de ambiente y un poco de incienso. Para mi gusto ideal para la ocasión.

Ella …