La adecuada limpieza después del sexo

 

Hay veces en las que el sexo es sucio. Y, ojo: esto no quiere decir que sea malo. De hecho, en muchas ocasiones, es el más satisfactorio, en el que te permites volverte loco de pasión. Y esto puede ocurrirte con tu pareja, con ligues o con profesionales del sexo como las de este enlace.

 

Pero, si se nos manchan la ropa, las sábanas o cualquier otra cosa, hay que saber cómo eliminar estas manchas tan reveladoras.

 

¿Sabrías cómo hacerlo?

Conoce a tu enemigo

Lo primero que hay que saber es a qué clase de ingredientes te enfrentas. Y resulta que el semen es una mancha de proteínas. Hay otros ingredientes ahí, pero la proteína es lo más difícil de limpiar. Si el semen ha caído sobre algo que no se puede meter fácilmente en la lavadora, como un cojín del sofá o un futón, puedes lavarlo a mano. Las manchas de proteínas se tratan mejor con algo que actúen contra las manchas de orina. Primero, seca lo más posible, luego rocía mancha, espera tres minutos y seca con un paño húmedo.

Lava tus prendas de algodón con agua caliente

Una vez que hayas terminado de tener relaciones sexuales, es posible que desees lavar tus sábanas. Sin embargo, hay algunas cosas que debe saber antes de meterlas en la lavadora. La ropa de cama de algodón es recomendable lavarla con agua caliente, lo que no les hará daño. El líquido vaginal y el semen son manchas fáciles de eliminar de esos tejidos y cuanto más caliente esté el agua, mejor limpiarán las sábanas.Para las sábanas de satén y seda, tendrás que limpiarlas de manera diferente. No frotes. En su lugar, usa agua fría para enjuagar las manchas primero, pretrata si es necesario y luego lavar a mano con agua tibia o caliente y detergente.

Limpia las heces con lejía

Si practicas juego anal, es probable que vayas a entrar en contacto con la caca. Puede suceder. Estás tratando con el agujero del que sale la caca. Supéralo y sigue adelante, para que puedas disfrutar. Dicho esto, hay cosas a considerar cuando se trata de limpiar ropa que tienen materia fecal. Primero, enjuaga el exceso de sólidos con agua fría, lava las telas blancas con la lejía con el agua más caliente recomendada en la etiqueta, más una media taza de lejía. Una vez hecho esto, déjalo secar y échale un vistazo. Pero recuerda, ¡el semen y la lejía no se mezclan! Si hay semen mezclado con la materia fecal, ni lo intentes.

 

Con estos consejos, no tendrás problemas para limpiar tu ropa y tus sábanas de los restos que podáis dejar en ellas después del sexo.